La campaña política ha arrancado. Zapatero y Rajoy toman el mando en unas elecciones locales que serán de muy buen grado, la primera cita ante las próximas nacionales de 2012. Medir fuerzas y demostrar al adversario que se había equivocado, serán los puntos fuertes de esta campaña que empieza.
Bajo mi punto de vista, ambos candidatos procuran mantenerse en sus líneas. Sin embargo, parece que ha habido ciertos cambios, en la imagen que muestran (no la que quieren mostrar) tanto Zapatero como Rajoy. El primero, ha perdido credibilidad y se encuentra encerrado en un cerco que el mismo se creo, proclamando a los cuatro vientos que es socialista, mientrar aprueba las medidas de una derecha radical, acortando de forma feroz las libertades personales. El otro, Mariano Rajoy, se muestra mucho más tranquilo que en anteriores comicios, con un tono menos despectivo y más seguro de sí mismo. Auqnue no es difícil con unas estadísticas que le otorgan la mayoría absoluta.
Uno y otro buscaran convencer. Aunque sin duda Rajoy lo tiene más fácil, simplemente porque desde la oposición, las cuentas a rendir con el ciudadanos son menos. Además, porque las mentiras dle PSOE se han visto todas desveladas, y porque los avances, se producen con medidas, que la población califica como tomadura de pelo.
Y claro, con este panorama, a ver quien apuesta por Zapatero. Que de seguro que los valores de pauestas deben pagar hasta 10 veces, soloq ue sería casi como ir de bruces contra la pared.


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Dejemos de utilizar paños calientes con Zapatero a estas alturas de una gestion penosa y pésima. Zapatero nunca ha ofrecido algo consistente y razonable desde que ganó las elecciones, aparte de falsedades y cortinas de humo, mientras que al menos Rajoy y el PP con clara desventaja en los medios masivos de comunicación ha intentado por todos los medios romper el blindaje informativo que le han impuesto proponiendo dos razonables decalogos de medidas, uno en el ámbito político y otro en el ámbito económico para poner orden al fiasco y desatre social y económico en el que que nos ha dejado colgados Zapatero. Ya está bien de tratar a ZP con tanta complacencia interesada.