Zapatero defiende que la supresión de los blindajes beneficia "sin duda"

Madrid.- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, negó hoy haber actuado con «nocturnidad» al promover la supresión de los blindajes en las cotizadas, que a su juicio «mejorará» y beneficiará «sin duda» a estas sociedades al favorecer una «representación lógica» en sus órganos de gobierno.

Así respondió Zapatero al portavoz parlamentario del PNV, Josu Erkoreka, que durante la sesión de control al Gobierno criticó que la eliminación de la limitación de los derechos de voto «tan sólo parece responder a intereses muy concretos de compañías muy concretas y, si me apura, de personas muy concretas», en alusión a ACS y Sacyr Vallehermoso, máximos accionistas de Iberdrola y Repsol.

El presidente del Ejecutivo dio la vuelta a la insinuación al preguntar «a quién beneficia el mantenimiento del statu quo de hace 50 años».

Tras defender que la iniciativa es un compromiso del programa electoral del PSOE, Zapatero sostuvo que le «sorprende que no sea razonable que haya una proporcionalidad entre la inversión comprometida en una empresa y los derechos de voto en dicha empresa y que se garantice la igualdad de todos los accionistas».

Así, defendió que la medida «tiende a mejorar y a modernizar el funcionamiento de las empresas y desde luego a evitar determinadas situaciones que no favorecen ni lo que puede ser la representación lógica en función de la participación que se tenga en una compañía ni la entrada de capital ni la movilidad de los propios directivos».

«Ni nocturnidad ni nada, programa electoral y a las claras», añadió Rodríguez Zapatero, que insistió en que la norma va en línea con las reformas introducidas en otros países.

Por su parte, el diputado nacionalista criticó que «la coartada del programa electoral está muy bien para justificar una cosa que venía avalada por la nocturnidad».

«Nadie sabe exactamente a qué motivos de fondo responde esta reforma», añadió Josu Erkoreka, que criticó el «halo de misterio» que ha rodeado la actuación del presidente del Gobierno, que estaba «sumamente interesado en que la enmienda prosperara, a ser posible sin ningún retoque de ningún tipo».

Para avalar los intereses espurios del Gobierno, Erkoreka manifestó que la reforma no venía impuesta por la Unión Europea «ni era una evolución inexorable de la evolución del derecho comparado ni lo exigían las empresas ni tampoco venía impuesta por el buen funcionamiento de los mercados societarios».

«No acabo de ver dónde se encuentra el interés general. Todo lo contrario, se desprotege al pequeño inversor, que queda en manos de tiburones especulativos», dijo el diputado del PNV, que alertó que con esta maniobra se «abre una puerta a través de la cual entrarán muchos capitales que alterarán el régimen societario de arriba abajo».

El pasado 6 de abril, el PSOE y CiU sacaron adelante en el Congreso de los Diputados la supresión de las limitaciones de voto en las empresas, una medida que afectará únicamente a las sociedades cotizadas, como Iberdrola, Repsol o Telefónica, y que deberá adoptarse en el plazo de un año desde que entre en vigor la norma, es decir, a mediados de 2011.

El grupo parlamentario socialista, que en principio pretendía que los blindajes se suprimieran antes de enero de 2011 y en todo tipo de empresas, aceptó las variaciones introducidas por CiU, que en cualquier caso encontraron el rechazo frontal del PNV y ERC-IU-ICV, y la abstención de Grupo Mixto y PP.

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