Fritanga y cariño de base

Al barullo habitual de la plaza de Lavapiés, cruce de caminos de inmigrantes variopintos y aficionados al ocio nocturno, se sumaron ayer por la noche otras dos fuerzas de desorden: las fiestas de San Lorenzo, por un lado, con cientos de personas entre los puestos de fritanga, y por otro lado, más bien en medio, la lucha de cámaras, fotógrafos y redactores de prensa por cazar una imagen o unas palabras de Tomás Gómez, el …

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