El síndrome de Munchausen

El síndrome de Munchausen es una enfermedad psiquiátrica por la cual el paciente se provoca a sí mismo una serie de síntomas físicos que le hacen estar recibiendo asistencia médica o siendo hospitalizado de manera constante.

El nombre deriva de Karl Friedrich Hieronymus, más conocido como Barón de Munchausen, que era famoso por la fantasía con que contaba las historias que inventaba. A veces este síndrome lo es «por poderes», esto es, es aplicado a los hijos y sobrinos a cargo a quienes se induce a hacerles creer que tienen enfermedades, incluso si son pequeños los padres enfermos de este síndrome se las inventan directamente para que su hijo parezca siempre enfermizo y esté atendido por los médicos.

El afectado por el síndrome de Munchausen más conocido en los anecdotarios médicos fue el inglés William McIlroy (1903 – 1983), quien sin tener ninguna enfermedad más que las normales y usando más de 20 nombres falsos consiguió que durante más de 100 hospitalizaciones en todo el país le intervinieran quirúrgicamente ¡más de 400 veces! Hasta que se «retiró» definitivamente, por supuesto, yendo a un asilo para que le cuidaran los médicos esta vez con razón. El máximo tiempo que estuvo sin sufrir una operación fue de 6 meses.

El Gobierno del PSOE está empeñado en que España permanezca enferma, la envíen a la mesa de operaciones cada pocos días, y va camino de batir el récord de William MCllroy. Los planes de ajuste se suceden pero no reacciona de ninguna manera, ¿estamos afectados del síndrome de Munchausen y nuestros síntomas son imaginarios? No, nuestros síntomas son en esta ocasión muy reales y sí es cierto que la situación económica está muy, pero que muy, mal. Pero la situación politica está peor.

Y Zapatero, errado en todo. Negó el diagnóstico cuando era más que evidente, haciendo oídos sordos, durante dos años, a las numerosas advertencias y críticas recibidas; miró hacia otro lado para no dar un pronóstico real, agravando la crisis; y ahora se equivoca, nuevamente, con un tratamiento que apunta hacia los más débiles y no resuelve el problema de fondo. Ya no podemos permitirnos pagar las fantasías de Zapatero.

Podemos darle más vueltas a las fantasías de Munchausen y Zapatero, pero la realidad es que el Gobierno del PSOE gobierna con un programa diferente al que le otorgó la confianza de los ciudadanos, desinfla todas sus «medidas estrella» (cheque-bebé, deducción de 400 euros, supresión del impuesto de patrimonio, etc.), congela las pensiones, desactiva la Ley de Dependencia y rebaja el sueldo a los funcionarios. La realidad es que el Gobierno del PSOE hace pagar la crisis a los más débiles. La realidad es que el Gobierno del PSOE no enfrenta los problemas reales (reforma del mercado laboral, supresión de medidas fiscales regresivas, control efectivo del fraude fiscal, despolitización de las Cajas de Ahorro…). La realidad es que el Gobierno del PSOE ha provocado la pérdida de soberanía fiscal de España. La realidad es que el Gobierno ha especulado con la economía de todos los españoles y ha presentado en 2009 unos presupuestos imposibles.

Y la realidad, por último, es que la crisis es tan profunda y grave que no se va a superar cambiando de partido de gobierno, porque el PP y los nacionalistas han hecho lo mismo que el Gobierno del PSOE en sus Comunidades Autónomas y ayuntamientos. Son cómplices de la parálisis del Estado.

Por todo lo anterior, estoy convencido de que para salir de la crisis económica, lo importante es salir de la crisis política e institucional a la que nos han llevado unos y otros. Y el primer paso es que el Gobierno del PSOE no especule más y que Zapatero convoque elecciones anticipadas para dejar que los españoles decidamos nuestro futuro.