La ONG lamenta la vigencia del estado de excepción y pide a Siria que cambie de actitud aprovechando sus renovadas relaciones diplomáticas
MADRID, 17 Jul. (EUROPA PRESS) – El estado de los Derechos Humanos en Siria no ha experimentado un progreso significativo en los diez años que el presidente Bashar Al Assad lleva en el poder, según estima la ONG Human Rights Watch en su último informe sobre la situación de los derechos y libertades, así como la situación de la minoría kurda en el país, y en el que se pide a Siria que actúe acorde con su nuevo estatus de potencia diplomática tras años de «aislamiento internacional».
