MADRID- La prohibición catalana de las corridas de toros ha obligado a toda España a posicionarse. A nivel regional, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, no tardó en decir «esta boca es mía» y declaró la Fiesta «Bien de Interés Cultural»; a nivel municipal, Fuentidueña del Tajo ha sido el primero en proclamarse de forma institucional «municipio taurino».
