El Parlament reafirma que Cataluña es una nación

Tras alcanzar lo que se consideró un «pacto de mínimos», los parlamentarios del tripartito – PSC, ERC e ICV – y de CiU respaldaron la resolución propuesta por el presidente de la Generalitat, José Montilla, para ratificar dicho preámbulo, ya que según el líder socialista catalán «no hay nada que represente mejor el sentimiento de nuestro pueblo y que pueda concitar más consenso y unidad».

El preámbulo establece entre otras cosas que «El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido Cataluña como nación de una manera sobradamente mayoritaria».

El Constitucional señaló sin embargo en su fallo que la presencia del término nación en el preámbulo no tenía eficacia jurídica puesto que era algo «incompatible y contradictorio» con la «unidad e indivisibilidad» de la nación española.

La votación, que contó con el rechazo del PP y Ciutadans, se realizó al término de un pleno monográfico sobre el Estatut que pretendía mostrar la unidad de la clase política catalana en defensa de un texto que fue enmendado en el fallo del Constitucional, una sentencia que marcará sin duda la campaña de las elecciones catalanas previstas para otoño.

Poco antes de proponer la ratificación del preámbulo por parte la Cámara catalana, Montilla pidió durante el debate una reforma de la Constitución española a largo plazo que permita integrar la definición de Cataluña como nación.

«(Habrá que) recuperar y ampliar esta garantía muy probablemente a través de una reforma de la Constitución que, entre otras cosas, reconociera explícitamente nuestra realidad nacional», dijo Montilla, que tratará el tema la semana próxima con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero,

«SATISFACCIÓN AGRIDULCE»

Tras conocerse la propuesta de resolución conjunta realizada por Montilla, el portavoz de CiU en el Parlament, Oriol Pujol, la consideró necesaria, aunque dijo que le hubiera gustado que hubiera ido más allá.

«Es una satisfacción agridulce. ‘Agri’ porque es demasiado de mínimos, pero ‘dulce’ porque al fin y al cabo es un día importante en el cual era necesario salir con unidad y con un rechazo a la sentencia (del TC)», dijo a RNE.

Por su parte, la portavoz del Partido Popular en el Parlament, Dolors Montserrat, afirmó que Montilla pretendía «dar valor político a algo que no tiene valor jurídico» con su resolución de ratificación del preámbulo del Estatut.

En cuanto a Ciutadans, el otro partido que votó en contra de la resolución, su presidente, Albert Rivera, dijo que su formación no quería «caminar hacia los Balcanes». «Nos quedamos con el Estado autonómico, la España democrática dentro de la Unión Europea», declaró durante el debate.

El pleno del Parlamento se celebró después de que Barcelona acogiera el pasado sábado una multitudinaria manifestación en defensa del autogobierno de Cataluña y contra dicha sentencia, en la que se corearon gritos independentistas.

El Constitucional avaló el grueso de un Estatut aprobado en referéndum y en los Parlamentos catalán y español en 2006, pero puntualizó algunos aspectos conflictivos y considerados como contrarios a la Constitución, señalando entre otras cosas que la Carta Magna sólo reconoce a la nación española y que el catalán no tiene preferencia frente al castellano en la región.

Preguntada por la propuesta de Montilla de reformar la Constitución, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se pronunció en una línea similar a la expresada esta semana por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, que durante el debate del Estado de la Nación se comprometió a abordar por vías legislativas los aspectos inconstitucionales del texto.

«Si de verdad lo que queremos es reforzar y recuperar el Estatut y recuperar todo lo recuperable (…) se pueden hacer otras reformas que no implican reforma constitucional», dijo De la Vega en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

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