La asunción por parte de Zapatero de los postulados neoliberales y la renuncia a lo que había sido el eje de su Gobierno supone una claudicación que, junto a la del resto de socialdemocracia europea, (Sócrates y Papandreu) y unida al generalizado retroceso electoral, ha barrido a esta izquierda del mapa, que además ha dado un paso atrás cuando más se la necesitaba.
