Los hosteleros ven las cosas un poco más claras que ayer. Y como ellos, también los fumadores están un poco más tranquilos precisamente cuando creían que estaba todo perdido y que a partir del próximo 2 de enero, cuando entrase en vigor la reforma de la ley antitabaco, no podrían fumar en ningún establecimiento público. Sin embargo, el Senado les ha dado un soplo de esperanza.
Y es que la Cámara Alta ha abierto la puerta a que la ley se retrase y se suavice. El Senado aprobó ayer la creación de habitáculos cerrados o fumaderos en establecimientos hosteleros o de ocio en los que, sin embargo, no habrá servicio, es decir, los clientes no podrán pedir ahí una consumición, únicamente podrán fumar.
Por si fuera poco, en el debate celebrado ayer en el Senado se propuso retrasar la entrada en vigor de la ley desde el 2 de enero hasta el 1 de julio. ...