Y Marruecos continúa. Cómo ya habían avisado, el boicot comercial ha comenzado. Desde ayer el país vecino apenas se pasan hortalizas a través de la frontera melillense, y el transporte de pescado se ha paralizado por completo. Pero las acciones no se paran aquí, el lunes comienza un boicot durante 15 días a materiales de construcción, y el martes uno durante 48 horas que afectará a las mujeres que trabajan como domésticas en Melilla.
Y todo esto ocurre cuando ya España ha hecho su parte. Esa parte diplomática por la que se estaba llamando a gritos. Pues bien, si ya ha intervenido el rey, que en esto de la diplomacia suele ser mejor que la mayoría de los presidentes de uno y de otro bando, ¿por qué se sigue dando bombo a la cuestión?. Sencillo. Desde el principio había otros intereses. Que la diplomacia española no funcionaba era sólo una excusa ...