¿Y si los políticos españoles gobernarán un país que no fuese España?

La verdad es que hoy, en uno de esos debate de sobremesa con amigos que tanto nos gustan a los españoles caí en la cuenta en una de las cosas más importantes para entender la situación de España. Y no quiero que me malinterpreten al decir que la culpa de todo esto la tenemos los españoles, porque no soy de las que suelo echar pelotas fuera del campo, ni eliminó la responsabilidad que tienen y aún no han asumido ni bancos ni políticos. Lo que pasa es que cada sociedad responde de un modo determinado a la presión que le echan siguiendo sus propias pautas culturales. Al menos si consideramos a la sociedad como a lo que hacen la mayoría de los ciudadanos. Y en este caso, la mayoría de los españoles no están haciendo nada. Simplemente aguantar lo que le echen e intentar sobrevivir.

Precisamente por todo esto es que me pregunto ¿Y si los políticos españoles gobernarán un país que no fuese España? Probablemente las cosas no serían como son hoy. Y es que por cultura el español es más conformista que muchos otros nacionales de otros lados, y tiene la teoría de que mientras las medidas le afecten al vecino y no a si mismo, todo irá bien. Así, mientras la mayoría ha visto reducirse sus salarios porque toca, o tocar parte de la educación, de la sanidad o de la justicia sin poder hacer nada, a pocos les parece que de verdad se esté desmontando el Estado del bienestar. Muchos no van al médico porque no lo necesitan. Otros tantos ya no tienen hijos en edad escolar. Y lo de los juicios toca pasarlos pocas veces en la vida. Y con un ¡Menos mal que mis hijos ya no verán la reforma! de una amiga esta tarde en la mesa me di cuenta de que mis peores sospechas se confirmaban.

Y si aún no creen que lleve razón, pueden echar un vistazo a lo que ha ocurrido en Portugal, en el que han conseguido frenar parte de los recortes. En Grecia que a pesar de no conseguir demasiado acaban en la calle día sí y día también. O si legase a pasar algo parecido en Francia, en dónde ponen el grito en el cielo a la primera de cambio. En fin, que está claro que los culpables de todo esto son banqueros y políticos, y hablando de otros nacionales, quizás nos convendría aplicar la receta islandesa; pero en todo eso, algo de culpa de permitir lo que pasa, también la tenemos usted y yo. Ambos, españoles.

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