La España de los recortes amenaza ahora a los ministerios

La verdad es que por más que el tema es de actualidad y las críticas llegan desde casi todos los sectores, la situación es la que es. Actualmente a España solo le quedan dos opciones: la primera, cumplir con Europa y seguir gobernando desde las urnas; la segunda no cumplir y que lleguen los tecnócratas a decirnos como hacer las cosas.

Con el problema sobre la mesa, habría que pensar de que bando estamos, y dudo mucho que alguna fuerza política, social o algún ciudadano prefiera un gobierno elegido por Europa que uno elegido por los españoles. Dicho esto, volvemos al panorama actual, al que nos queda, y con el que nos guste o no tenemos que seguir hacia adelante. Porque vivimos en la España de los recortes, y ahora le toca a los ministerios, porque Rajoy les dejará con un presupuesto cerca del 15% inferior al que tenían.

El problema es que mientras los recortes sociales o las subidas de impuestos si hacen que la gente se movilice, los presupuestos ministeriales influyen bastante menos en la opinión popular, más aún cuando al español medio le ha tocado apretarse el cinturón. Si hay que echar a quien no hace falta a la calle del sector público hay que echarlo, y si hay que reducir sueldos de los “minis” que se reduzcan, pero que salven al ciudadano, que creo yo que ya ha pagado bastante por una crisis que no comenzó.

En todo caso, en la España de los recortes que amenaza a los ministerios, hay quien no le cree al gobierno y la que escribe es la primera. Porque parto casi como House de la base de que todos mientes, pero no creemos un estado de psicosis antes de que las cosas pasen. Si Rajoy sube el IVA negándolo en cada intervención habrá que salir a la calle, pero mientras no lo haga dejemos de decir que lo hará y poner en jacke a media España. Eso en algún momento de la legislatura del PSOE se llamaba crispación, ahora se llama decir la verdad. ¿En qué quedamos, A no es A para todo el mundo?

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