Elecciones en Cataluña: todo por un puñado de votos

En un país en el que se ha demostrado, por activa y por pasiva, desde la derecha y la izquierda, desde el nacionalismo o el centralismo, que los programas electorales de poco sirven, al menos para quien quiera entenderlos como una herramienta para saber lo que el político propone al ciudadano hacer en el período en el que pretende ser elegido, las elecciones catalanas están siendo un ejemplo de cómo casi todo vale. Todo, por un puñado d votos.

Aquí no se habla de la crisis económica, ni de las autopistas catalanas, ni tampoco del euro por receta. Esas cosas no importan. Aquí lo que importa, como dijo un político que de demócrata tiene poco es la revolución. Una revolución pensada para mantener en el poder a los de siempre, a los que siempre prometen y nunca hace nada. Esta vez, las promesas puede que si se cumplan, porque no son las que preocupan al ciudadano, al menos, en un primer término. Y el panorama queda de la siguiente forma: ¿quieren un Estado independiente? Voten CiU. ¿Quieren un federalismo? Voten PSOE ¿Quieren lo que ya tienen? Voten PP.

Todos ellos consideran que mantener o cambiar la situación actual de Cataluña es lo único que importa. Lo demás, a ellos les da igual. Y a ustedes parece que también les tendría que dar igual. Aunque así no sea. Y mira que han tenido tiempo, unos y otros para reflexionar acerca de la desafección política, pero no aprenden. Ya han pasado las elecciones de buena parte de las Autonomías, las gallegas y las vascas hace nada, y ahora las catalanas. Y ellos siguen a lo suyo. Con la teoría de por un puñado de votos. A ver hasta cuánto dura.

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