Un selecto y exclusivo club

picaresca, ley antitabaco

Hecha la ley, hecha la trampa. Eso es precisamente lo que han debido pensar en el club Círcol de Reus (Tarragona), donde han creado El Caliquenyol, el primer club de fumadores privado de España, que ha nacido cuando todavía no se ha cumplido una semana de la entrada en vigor el pasado domingo 2 de enero de la reforma de la ley antitabaco.

Para hacer frente a la prohibición de fumar en locales públicos cerrados, en este club han habilitado una habitación de 20 metros cuadrados en los que los fumadores disfrutan burlando la ley. Ya se sabe, la picaresca, todo un género en la literatura y en el día a día de nuestro país.

Sin embargo, aunque en el resto de las instalaciones del Círcol sí se puede consumir pero no fumar, en El Caliquenyol ocurre al revés, y sí que se puede fumar y disfrutar del sabor, el olor y el humo del tabaco, ya sean cigarros o puros, pero no se puede disfrutar de la comida y la bebida. Hay que elegir, y ya se sabe que cada uno tiene sus prioridades. Para gustos están los colores.

De los 450 socios del Círcol, que se creó en 1851, por el momento tan solo se han hecho socios del club de fumadores 40. Pero esos 40 aseguran que les proporciona un inmenso placer fumar en un local cerrado ahora que ha entrado en vigor la ley antitabaco.

Qué quieren que les diga. A mí más que placer me da pena. Esta sala de 20 metros cuadrados creada con orgullo por burlar la ley, por ser los más pícaros y por fumar, aunque no se pueda consumir, me recuerda a los fumaderos de opio. Más que orgullo lo que me transmite es patetismo. Pero cada uno hacemos con nuestro tiempo, nuestro dinero, nuestro cuerpo, nuestra vida  y nuestra salud lo que nos apetece.

Fuente | El País

¡Comparte!