Estos días hemos hablado de nuestra política, la española. Esa que se basa la mayoría de las veces en los insultos, faltas de respeto, y sacar los trapos sucios del otro. También hemos hablado de la nueva estrategia del PP en las redes sociales y en la web 2.0, toda una política del Siglo XXI que tiene como principal objetivo comunicar con el electorado de un modo eficaz.
Pues bien, un ejemplo de que otro tipo de política existe y que puede hacer que las cosas mejoren, es Obama. Ese presidente que consiguió que la mitad del país se rindiera a sus pies por sus discursos claros y por su conexión directa con el pueblo. Obama es el político del Siglo XXI, que usa la política del Siglo XXI. Y esa política en la que el ciudadano tiene un papel fundamental, en la que su opinión cuenta y en la que ...